
No es el espectáculo del karaoke, ni dan nada, sólo que, sin poder entrar porque el jurado dulzón está ejerciendo su labor, nos encontramos con la sala casi llena, viendo cucharitas ir y venir y gente observando a los miembros de aquél poniendo caras que querían todos traducir a resultados. Bueno, vamos, que esto hay que repetirlo mucho... ¿No véis la cara de asombro de la Jefa de Estudios, apostada en medio de las operaciones?