El Día de la Constitución se ha convertido en una fiesta anual, que se quiere esconder dentro del calendario, pasando a ser una más.
Pero no podemos dejar que sea así. Debemos renovarla cada año, pararnos y ver lo importante que es este documento de referencia que es el que, en realidad, constituye la base de la convivencia en el país en el que vivimos.
Hagámoslo con ganas, comparando con otras situaciones peores, otros momentos históricos e incluso otras consituciones. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
¡Feliz Día de la Constitución! ¡Felices días!